jueves, 3 de junio de 2010

"No abras una tienda, sino sabes sonreír" esto no es mío, es un proverbio chino que he encontrado en uno de los libros que me he comprado hoy. Y es que hace siglos que no leo nada, tengo cinco empezados, sí, pero no hacen que detenga mi paso, mi gana de salir por la puerta y salgo, y miro cosas por ahí, por todas partes, porque tengo, necesito llenarme de cosas, para seguir, para que sigan entrándome ganas de abrir tiendas, Cortes Ingleses, aldis, Ikeas...todo para su precioso jardín y sus no-niños...

Porque, sin ganas de abrir tiendas, no somos nadie y yo menos. Todo esto para decirte que cuando me he comprado uno de los libros, he pensado en ti un poquito, en sí estarías bien, allí tan lejos y tan cerca, en sí no sé...no, creo que no, que no que aunque yo es decir, tú no, que qué vida más rara, que en la contraportada del libro, digo, que me he comprado había tres preguntas...

¿Y si con sólo mirarte pudiera desvelar tus secretos más profundos?

¿y sí con sólo mirarte pudiera sentir con tu corazón?

¿Y sí en un sólo instante fuera posible saber exactamente quienes somos el uno para el otro?

El libro se llama Todo lo que podríamos haber sido tu y yo, sino fueramos tu y yo


Que rara me siento...hacía tanto, pero tanto tiempo, que no me sentía así, que ni siquiera tú me creerías... ni siquiera yo puedo creerme...