martes, 1 de junio de 2010

Hace un calor espantoso. Aquí ardemos. Está como de tormenta, como si fuera a caer esto y lo otro. Llevo dos horas pegada al ventilador, intentando coser un pantalón. He descubierto que es muy difícil enhebrar una aguja en esas condiciones. No me he dado cuenta de porqué estaba siendo tan extremadamente ardua la tarea hasta bien pasado un rato.

Creo que vivo del mismo modo:

enhebro
agujas
contra
el
viento.