lunes, 31 de mayo de 2010

Conneries paspartout...

Los "y si..." del corazón son como los "ya que..." de las reformas de albañilería,
siempre se acaban pagando carísimos...

o

El amor es como una ciudad, nunca se calla, aunque no tenga razón...

o

me he venido aquí para echarte de menos o morirme al menos elegantemente en el intento...


Y todo esto, girando en mi cabeza, antes del primer té de la mañana...

¿Por qué pienso estas cosas cuándo me rodea la oscuridad?

He abierto un ojo, las he escrito a oscuras en la cama, en la contraportada de mi libro de cabecera del momento... Uno que dice las metáforas son peligrosas.


El lápiz hacía cras cras..mientras se deslizaba sin miedo con los ojos tapados, absolutamente a ciegas...

Cras Cras... y luego ¡boom!...el resto de los libros que me han acompañado a lo largo de este mes y que no he tenido tiempo ni ganas de colocar en su sitio, estrellándose contra el suelo como si no tuvieran otra cosa mejor que hacer hoy...

Eso es porque a mi se me dan peor los juegos de antifaces que a mis lápices...

pero entre tú y yo, sin ésta u otra sal, aunque todo esté tan sólo dentro de mi cabeza

¿merecería la pena acaso seguir viviendo?
¿vivir sin suspiros aunque sean inventados...?

Yo creo que no...

¿me das fuego....?